lolita

Arquetipos femeninos: Lolita


Sin lugar a dudas, primero Lolita de Vladimir Nabokov y posteriormente la versión fílmica de Stanley Kubrick han convertido a esta figura en uno de los paradigmas más poderosos de la cultura contemporánea. “Es una lolita, está perdido por una lolita”, no son más que ejemplos del poderío de la inserción de este arquetipo en la mentalidad de Occidente e incluso de Oriente, donde existe ya toda una subcultura de lolitas japonesas que han impuesto modas conocidas. Pero por supuesto que lo único que hizo Nabokov fue darle nombre a lo que siempre había existido. Tanto así que afirma en Strong Opinions (1990) que solo se necesitó que el escribiera la novela para que empezasen a surgir como de la nada, por aquí y por allá lolitas de todo tipo, hasta en las más estrambóticas noticias de pedofilia.

Lo anterior prueba por una vez más, que el  lenguaje puede crear la realidad en el sentido de que pone de relieve lo que siempre ha existido. Porque si bien tendemos a creer que la lolita es una invención contemporánea, gracias a la popularización hecha por la película de Kubrick, el teatro, las telenovelas y la música lo que Nabokov hizo fue reactualizar ese viejo arquetipo de la mujer sensual e irresistible pero a la vez peligrosa y maléfica encarnada en una niña de 12 años.

Así que Nabokov, hombre de letras como ninguno, amante de la parodia literaria, ruso desterrado que absorbió y conocido ampliamente la tradición literaria de Occidente, crea una novela con dos personajes antagónicos y amantes, seductores y enemigos, amo y esclava, niña dominante y hombre dominado, y les da los nombres célebres ya, de Lolita y Humbert. Que esta niña es una seductora y caprichosa y que sabe explotar muy bien a Humbert en el sentido de darle caricias a cambio de dinero y permisos y que, al abandonar a Humbert por Quilty, deja al primero en la más absoluta desesperación, tanto que decide tomar justicia por su propia cuenta.

Todo lo anterior puede verse de otra manera, siendo una de las corrientes más críticas de la novela: y es ver a Lolita como la víctima de un monstruo, de un enfermo, de un inescrupuloso, y así presentarla como la metáfora de la mujer aprisionada en el asfixiante mundo del patriarcado.

Pero lolita es al fin de cuentas también, no la historia de Lolita o sobre lolita sino la historia de un hombre  que utiliza a lolita como objeto y excusa para realizar una obra literaria, no podría ser de otra manera porque Humbert lucha por ser una artista romántico sabiéndose un mediocre y por fin, gracias al dolor que le produce la usencia del objeto de amor, logra entregarnos la manifestación primero de su amor egoísta y obsesivo por niñas de doce años para terminar confesándonos que ya con Lolita ha podido superar esa obsesión y que la ama y la amará por siempre no importando ya su edad ni su apariencia física.

Referencia: Tramas y fondo, Revista de cultura, Número 39, segundo semestre 2015, Castilla Ediciones.

Déjanos un comentario!