amor

El amor: Octavio Paz III


Octavio Paz vincula amor, sexo y erotismo utilizando una imagen muy visual: “el sexo es la raíz, el erotismo es el tallo, y el amor la flor. ¿Y el fruto? Los frutos del amor son intangibles. Éste es uno de sus enigmas” (Paz, ob, cit., p. 37).

El tema del “instante” en Paz también se relaciona con su teoría del amor. El tiempo cronológico no es el tiempo que tomamos en cuenta en el amor; el tiempo del “corazón”, es el tiempo de nuestras vivencias. El amor en tanto experiencia humana está hecho de tiempo y por eso todos los amores son a la larga desdichados porque no pueden ser eternos y están condenados a desaparecer. Sin embargo, como el amor es esa búsqueda por la perfección y la belleza, y como cuando amamos sentimos que el tiempo se detiene y que sólo existe la persona a quien amamos (y nosotros), por un momento alcanzamos “la experiencia del instante” o nuestra “ración de paraíso”. Nos asomamos a la plenitud, al absoluto, a la perfección total. El tiempo del amor es un tiempo existencial, un tiempo que se mide por su intensidad:

El amor es intensidad y por eso es una distensión del tiempo: estira los minutos y los alarga como siglos. El tiempo, que es medida isócrona, se vuelve discontinuo e inconmensurable.
(Paz, ob. cit. p. 214)

Como el amor está hecho de tiempo no puede durar para siempre; no es eterno, puede convertirse en otra cosa; amistad, por ejemplo. El amor no es invulnerable ni tampoco se alza como vencedor de la muerte: “es >una apuesta contra el tiempo y sus accidentes”(Paz, ob. cit. p. 220). El amor se debe conformar- aunque nunca lo hace-con la vivencia de los instantes donde se perfila la maravilla:

El amor no es la eternidad; tampoco es el tiempo de los calendarios y los relojes, el tiempo sucesivo. El tiempo del amor no es grande ni chico: es la percepción instantánea de todos los tiempos en uno solo, de todas las vidas en un instante. No nos libra de la muerte; pero nos hace verle la cara.
(Paz, ob.cit. p. 220).

El tiempo puede causar grandes estragos en el amor, sobre todo si se carece de imaginación, el amor puede volverse monótono y aburrido y morir paulatinamente. Además el paso del tiempo destruye la belleza física y si el amor sólo estaba basado en ella, desaparecerá junto con la atracción sensual. La solución de Paz ante estos peligros es el valor para seguir arriesgándose a la aventura temeraria de vivir. El amor no contiene menos riesgos que la vida.

Referencia: La llama doble y Carta de creencia: Correspondencias. María Elvira Luna Escudero-Alie, Howard University, Washington DC , The Johns Hopkins University/SAIS, Literature_courses@yahoo.com– http://www.ucm.es/info/especulo/numero25/o_paz.html