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La sexualidad: el lugar del jugar y lo erótico


Pensaba esta mañana “Qué  ha sucedido con la sexualidad, en la edad adulta en torno al jugar-no jugar?” Dónde queda lo lúcido ?

Pienso que sucumbimos a presiones sociales, y comportamientos esperables y con ello evitamos el juego “pues, es cosa de niños”, lo dejamos allá en la infancia o en la adolescencia. El elemento lúdico, alegre es fundamental a la hora de relacionarnos con otros y es un elemento que muchas veces falta en la sexualidad. Nos olvidamos de jugar…de tomarnos a nosotros y nuestra pareja de manera más informal. No nos animamos a hacerle saber nuestras fantasías, de compartirlas y de ser posible jugar con ellas, nos olvidamos del juego,  de escuchar las del otro.

Esto tiene mucho que ver con el mantenimiento de la novedad en una relación a largo plazo, pues la habituación toca la puerta de cualquier pareja, el hábito,  la vida cotidiana, los niños, el trabajo , las prisas , en muchas ocasiones va en detrimento de la relación y una manera creativa de recuperar ese espacio es a través del juego.

Para llegar a vislumbrar la naturaleza profunda de la sexualidad se debe jugar a descubrir y a explorar millones de cosas que nos permitan crecer. Si se trata de una pareja que siempre está haciendo lo que sugiere el otro y otro que está diciendo “no” , pues de lo que se trata es de invertir la dirección, es decir, como pareja encontrar la manera de potenciar a la persona que suele decir “no”.

Puede ser difícil, pero de lo que se trata es de desarrollar competencias y habilidades en la sexualidad y asumir nuevas prácticas, nuevos roles, juegos, fantasías, como puede ser incursionar en el masaje tántrico…

Estirar los límites … hacer espacio… y el juego como un propósito. Sin duda se puede experimentar un crecimiento personal, una conexión más fuerte con el otro en la relación de pareja y con la risa…que trae siempre consigo la luminosidad y bienestar!

Un abrazo,

Inés

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