fantasías sexuales

Fantasías sexuales


Os dejo este artículo super interesante sobre el tema de las fantasías, el cual aporta algunos datos esclarecedores y profesionales: 

“Cuando pensamos en fantasías sexuales lo primero que se nos viene a la mente es asociarlo con algo pecaminoso, sucio, impropio, o un sin fin de sinónimos relacionados con lo prohibido (aires del catolicismo).  Sin embargo, para sorpresa de muchos, suelen ser pensamientos tan comunes y necesarios como el hecho de respirar y comer. Las fantasías sexuales forman parte de la vida cotidiana, pues suelen ser más comunes de lo imaginado en el terreno de la vida y de la salud sexual y mental e importantísimas en el área de la sexualidad.

¿Qué son las fantasías sexuales?

Son una representación mental, que estimulan o inhiben la actividad sexual de las personas.

¿Cómo se presentan?

Existen diferentes tipos de fantasías, algunas las elaboramos completamente conscientes, por ejemplo cuando vemos a una persona que nos agrada y evidentemente sin que esa persona lo sepa, podemos recrear un mundo entero mental en donde nos permitimos tener diferentes actividades sexuales.  En el otro extremo, están las fantasías inconscientes, las cuales son elaboradas por ejemplo cuando soñamos con alguien y nos vemos realizando nuestros deseos más ocultos con esa persona.  Pueden presentarse entonces evocando un estímulo en nuestros pensamientos o viéndolo ya sea cara a cara o mediante algún recurso impreso o electrónico.  Existen también a nivel consciente fantasías que se pueden compartir con quien es el estímulo evocador (pareja, triángulo). Por el otro lado, los sueños y todas las creaciones artísticas pueden tener como su principal fuente de motivación la fantasía sexual del artista.

¿Pueden las fantasías afectar el desempeño sexual de una persona?

La mayor parte de un día la pasamos dialogando internamente con nosotros mismos. Y, muy buena parte de esos pensamientos tienen una fuerte carga erótica, tanto en hombres como en mujeres. Por lo tanto, existe una estrecha relación con nuestro desempeño sexual. El complejo mundo de las fantasías sexuales puede ser orientado de forma positiva cuando nos imaginamos estar con esa persona con quien podemos compartir nuestra vida sexual y vamos recreando diversas posibilidades de relación agradable y potencialmente realizable tarde o temprano.Sin embargo, los pensamientos negativos con respecto a la otra personas pueden erosionar gravemente el desempeño sexual por conflictos no resueltos y que se hacen presente a la hora de la intimidad o cuando ya se han tenido una serie de eventos íntimos con esa persona y no han resultado satisfactorios.

Cuando las fantasías sexuales son entendidas y manejadas adecuadamente se convierten en un potente afrodisíaco, además del amor y el tiempo positivo de convivencia.

¿Pueden causar sentimientos de culpa?

Debido a que en las fantasías se rompen los esquemas sociales y personales, pueden generar sentimientos de culpa en la persona que las tiene, pues estar relacionadas con acciones contrarias a las reglas morales, religiosas, sociales o sexuales.  Sin embargo, en cualquiera de los casos tratan de cumplir deseos que difícilmente pueden cumplirse en el plano de la realidad, por esa razón hay quienes deciden reprimir sus deseos sexuales, evitando los sentimientos de culpa.

¿Existe alguna relación entre las fantasías sexuales y la personalidad?

Si, el tipo de fantasías tienen una relación muy estrecha entre los deseos insatisfechos expresados de forma mental y la personalidad. Se puede decir que son una especie de huellas dactilares mentales. En psicología se puede decir: “dime cuales son tus fantasías sexuales y te diré quién eres”.

¿Puedo compartir mis fantasías sexuales con mi pareja?

Depende, cada combinación de pareja es única y hay quienes tienen una mente muy abierta y lo pueden hacer, mientras que otros podrían salir seriamente lastimados, sobretodo cuando la fuente de la fantasía no es la propia pareja.

Cuando las fantasías son acordadas y compartidas,como por ejemplo acudir a tomar una sesión de masaje, ó comprar ropa sexy, previo acuerdo cambiarse de nombres durante el acto sexual, jugar a la enfermera y el enfermito, el esclavo y la ama. Lo más importante, es el respeto y establecer que cuando alguno de los dos se llegará a sentir incómodo o que la fantasía se les escapa de control, entonces es conveniente suspenderla”.

Referencia:

drbarrera@atencion-psicologica.com

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