masaje con descuento

La comunicación en los masajes


La comunicación es el proceso mediante el cual nos ponemos en contacto con quienes nos rodean, al comunicarnos tratamos de compartir alguna información, idea o actitud.

Es importante considerar distintas características que distinguen a los grupos humanos por su manera de hablar, cada lugar geográfico presenta distintos rasgos fonéticos, gramaticales y léxicos, otra característica es lo sociocultural, pues aquí se reflejan las diferencias sociales y culturales dentro de la comunidad, otra característica es el aspecto generacional, pues se presentan diferencias según la edad de quién hable, y por ultimo el género, pues se encuentran fronteras en la manera de expresarse tanto de hombres como de mujeres.

La comunicación humana entre dos personas involucra el análisis personal de cada uno, el cual genera una interacción basada en los propios sentimientos e impresiones. Se comunican ideas, emociones y deseos…Dentro de lo que conocemos como el lenguaje existen variaciones en sus componentes y sus formas. En nuestra sociedad tenemos distintos tipos de lenguajes como lo son el lenguaje químico (utilizan el sentido del olfato y del gusto) el lenguaje acústico que se manifiesta por medio de ondas sonoras, el lenguaje visual y el lenguaje táctil, el más potente de todos ellos.

Cuando incursionamos en el ámbito de los masajes, y de los masajes tántricos en particular entramos en el ámbito del lenguaje táctil, forma de comunicación no verbal, tocar y que nos toquen es una necesidad, además de producir placer, nos ayuda a construir nuestra personalidad, forjar la autoestima y la sociabilidad.

Una mirada, la expresión del rostro, la sonrisa, los gestos, la entonación e inflexión de la voz, su velocidad y y claridad conforman todo un lenguaje que complementa y enriquece la comunicación; constituyendo un todo que que enriquece el mensaje oral, que otorga credibilidad, fiabilidad a las palabras y marcan las relaciones que establecemos con los demás.

Las manos son comunicadoras por excelencia, la necesidad de las personas de mantener el contacto físico a través de caricias o masajes, del afecto se constata día a día. Debemos asumir que tocar, acariciar es parte de nuestra capacidad de amar, mostrar aprecio, cercanía y comprensión hacia los demás y hacia nosotros mismos, además por supuesto de ser necesario para la salud física y emocional y la autoestima.

Pues ese estímulo sobre la piel que transmite las manos de la masajista significa la ratificación de las palabras, sean dichas en catalán, griego, español en sus diversas variedades ó árabe… Es un apetito emocional que necesita ser saciado, un deseo que se necesita satisfacer siempre y respetando al otro.

Os espero para experimentar en el lenguaje del tacto,

Inés Güell

Déjanos un comentario!