lolita

Lolita


“El “candoroso encanto” de Lolita radica precisamente en eso: cuerpo con atributos de mujer-y la turgencia propia de la adolescencia-unido a una supuesta inocencia que simula no incitar a la provocación ni a la seducción, ni a la práctica del sexo. Y al no parecer premeditado, resulta mucho más tentador -aunque el autor de Lolita, Vladimir Nabokov, no estaba de acuerdo en que su protagonista fuera perturbadora-. Para el hombre es una mezcla entre sentirse inducido por cantos de sirena (“no puedo evitarlo”, “me subyugo·) y el “pervertidor”, el experto en sexo (algo que a todos los hombres tranquiliza mucho). (Referencia: Dímelo al Oído, Sonsoles Fuentes y Laura Carrión).

“En la entrevista realizada a Nabokov, en mayo de 1975, coincidiendo con la publicación en Francia de Ada o el ardor, Vladimir Nabokov (uno de los novelistas más famosos e importantes del siglo XX, aceptó la invitación de Bernard Pivot, y acudió al programa “Apostrophes”, uno de los más influyentes de la televisión francesa. La presencia de Nabokov en el plató era un hecho doblemente excepcional: por la calidad indiscutible del programa y porque Nabokov muy raramente concedía entrevistas. Aquí os dejo algunos extractos de la misma, en referencia a Lolita:

“En realidad, Lolita es una niña de 12 años mientras que Mr. Humbert es un hombre maduro, y el abismo entre su edad y la de la niña produce el vacío entre ellos; entre ese vacío, ese vértigo, la seducción, atracción de un peligro mortal. En segundo lugar, la imaginación del triste sátiro, convierte en criatura mágica a aquella colegiala americana tan trivial y normal en su género como el poeta frustrado Humbert lo es en el suyo. Fuera de la mirada maníaca de Mr. Humbert no hay nínfula. Lolita, la nínfula, sólo existe a través de la obsesión que destruye a Humbert. Éste es un aspecto esencial de un libro singular que ha sido falseado por una popularidad artificiosa.”

“Lolita no es una niña perversa. Es una pobre niña que corrompen, y cuyos sentidos nunca se llegan a despertar bajo las caricias del inmundo señor Humbert, a quien una vez pregunta: “¿Siempre viviremos así haciendo toda clase de porquerías en camas de hotel?” Pero respondiendo a su pregunta: Su éxito no me molesta. Yo no soy Conan Doyle quién, por esnobismo o pura estupidez, prefería ser conocido como autor de una historia de África (risas), que imaginaba muy superior a su Sherlock Holmes. Y es muy interesante plantearse como hacen ustedes los periodistas, el problema de la tonta degradación que el personaje de la nínfula que yo inventé en 1955 ha sufrido entre el gran público. No sólo la perversidad de la pobre criatura fue grotescamente exagerada sino el aspecto físico, la edad, todo fue modificado por ilustraciones en publicaciones extranjeras. Muchachas de 20 años o más, pavas, gatas callejeras, modelos baratas, o simples delincuentes de largas piernas, son llamadas nínfulas o “Lolitas” en revistas italianas, francesas, alemanas. Y las cubiertas de las traducciones turcas o árabes. El colmo de la estupidez. Representan a una joven de contornos opulentos, como se decía antes, con melena rubia, imaginada por idiotas que jamás leyeron el libro.”

Referencias:

Extracto entrevista: http://www.enfocarte.com/1.11/entrevista.html

Extracto Libro “Dimelo al oído”, Sonsoles Fuentes y Laura Carrió, Barcleona, 2004