Squirt

Masaje yoni: ese ilustre desconocido


El masaje yoni es un masaje holístico para las mujeres, en la que no sólo todo el cuerpo se masajea, sino también la zona íntima. Con el masaje Yoni  las mujeres pueden fortalecer y expresar su sexualidad con confianza.

Mientras que en el arte del Tantra el órgano sexual masculino recibe el nombre de Lingam, la vagina recibe el nombre de Yoni (también del sánscrito, “Espacio Sagrado” o “Templo Sagrado”). En el Tantra, el Yoni es contemplado desde una perspectiva de amor y respeto.

Antes de empezar el masaje en si, me gustaría volver a recordaros de que todo el cuerpo femenino está repleto de zonas erógenas que si son bien estimuladas, pueden hacer que lleguemos a estados intensos de placer. El Yoni es una parte muy importante, sí, pero lo más importante es querer dar placer y hacer disfrutar a la mujer al máximo durante este masaje.

El masaje yoni no tiene como fin último el orgasmo femenino, aunque éste puede ser un magnífico efecto secundario, por tal se pierde la ansiedad y los nervios. No hace falta decir que este acto puede ser utilizado como preludio de una relación sexual con penetración o, simplemente como sexualidad en sí misma.

Ahora bien, como el cualquier otro tipo de masaje, y sobretodo en mi propuesta de masaje, en el cual se priorizan todos los sentidos, se debe tener en cuenta a la hora de hacer un masaje yoni los detalles: un lugar cómodo, la temperatura adecuada, decorar el ambiente con velas, poner inciensos, música agradable…Ducharse antes de masaje, de forma detenida y sin prisas ayuda en la relajación, así como disponer de tiempo suficiente para todo el ritual.

¡Todo listo, ya es hora de empezar! Mientras los dos miembros de la pareja se miran, la mujer se estira de espaldas con una almohada bajo las caderas y otra levantándole la cabeza, para que pueda ver desde esta posición a su pareja.

La otra opción muy interesante es que la mujer se recueste boca abajo, pero este es un linda experiencia para animaros a que probéis mi masaje yoni especialmente creado para vosotras!

La pareja, con la mujer de espaldas  se sentará con las piernas cruzadas entre las de ella y en todo momento ambos deberán respirar lenta y profundamente. La pareja le puede ir acariciando y masajeando piernas, abdomen, senos y brazos…muy lentamente.

Luego de un tiempo prudencial, cuando la mujer se encuentre relajada y tranquila se aplica una generosa cantidad de lubricante o aceite templado sobre el montículo del Yoni para que gotee sobre la zona externa de la vagina y se empiece a deslizar suavemente por el labio externo el dedo pulgar y el dedo índice. Todo con mucha calma. Luego se pasa el goteo a los labios internos.

La mujer puede tomar una actitud activa, masajeando sus propios senos, o pasiva, apenas mirando…pero sintiendo intensamente. Luego se puede acariciar el clítoris con círculos a derecha e izquierda y apretándolo suavemente con los dedos índice y pulgar. Lentamente y con mucho cariño se introduce el dedo corazón de la mano derecha (en el Tantra se indica ésta mano, pero para los zurdos se admite el cambio) en el interior del Yoni y se masajea suavemente en todas direcciones. Doblando el dedo hacia arriba intentamos encontrar una zona esponjosa justo detrás del clítoris, el famoso punto G o Sagrado en Tantra.

La mujer puede sentir ganas de orinar, dolor o placer en este momento, cada mujer es un mundo. (Importa mucho la comunicación: esto me agrada, esto no…) El dedo continúa moviéndose y explorando esa parte, variando la presión y la velocidad. En este momento, si la mujer lo acepta, se introduce el dedo anular. Si la pareja quiere y la mujer lo aprueba, el dedo meñique puede insertarse en el ano. En este momento y según el Tantra se estará sujetando uno de los misterios del Universo en la palma de la mano!

Como no hay la obligatoriedad del orgasmo, el masaje Yoni se da por terminado cuando la mujer así lo desee. Se retira la mano cuidadosamente, mientras ella disfruta de una intensa sensación de intimidad y relax. El arte del masaje yoni, expande la percepción de ti misma y puede resolver bloqueos energéticos o psicológicos.

Las zonas reflejas del yoni durante el masaje  se aflojan  así como los músculos del suelo pélvico, que a su vez permite una mayor movilidad y placer durante el acto sexual.

Las sensaciones que tienen las mujeres durante el masaje Yoni pueden ser muy diferentes: tristeza, el deseo, la ira, la lujuria, el éxtasis a través de la indiferencia, todo es posible. Por encima de todo, todo está permitido y todo está bien.

Os parece complicado? Al principio puede parecerlo, pero toda práctica suele llevar a la perfección.

Os espero!

Inés Güell

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