Masajes Baratos

Masajes baratos Barcelona


Más rápido, más simple, más barato. Parece que los masajes baratos se están popularizando últimamente. Si os fijáis en las páginas web de los principales centros de la ciudad veréis cómo aparecen nuevos masajes con precios promocionales que se eternizan, se regalan minutos, se ofrecen servicios extra (a veces de dudosa “profesionalidad”) o, en el más honesto de los casos, los precios se reducen notablemente.

Una reducción del precio no tiene porque significar de entrada que los masajes baratos tengan menos calidad. Un masaje barato también puede ser un buen masaje. De hecho, no deja de ser un masaje y por lo tanto, si lo diera una persona realmente profesional no debería percibirse la menor pérdida de calidad. Sobre el papel parece un buen argumento, es más si fuera la propietaria de un centro de masajes, hasta seguramente me lo creería. El problema de los masajes baratos no radica en que sean baratos, sino en que hay más gente que puede acceder a ellos, lo que fuerza a las masajistas a trabajar por encima de sus posibilidades.

Los masajes baratos obligan a las masajistas a reducir sus tiempos de descanso, les crean estrés al aumentar la rotación clientes, disminuyen los tiempos de preparación y despedida, que son momentos fundamentales para afianzar la relación receptor-dador -ayudando a entrar y a asentar la experiencia sublime de un masaje-, y las cansan.

El masaje barato intenta convertir lo que debería ser una experiencia única, que es el reencuentro con el cuerpo a través de la sensualidad y del tacto, en un placer rápido y simple: en una buena compra.

En mi caso particular, el ser una masajista freelance me permite manejar la agenda de forma tal que no realizo más de dos sesiones al día, con un descanso intermedio suficiente. Realizar una sesión me requiere estar serena, tranquila, en armonía y equilibrio para luego poder transmitir todo esto en la experiencia del masaje. Los masajes que doy han sido elaborados para cuidar el cuerpo e integrar las energías sexuales, combinando principios de terapias occidentales y técnicas tradicionales de las medicinas orientales, con un énfasis especial en las contribuciones del Tantra como un arte que ayuda a despertar la energía psicosexual por medio de la respiración consciente y los masajes.

Los masajes baratos no tienen por qué ser malos, pero sin ninguna duda, no se fundamentan en los principios que defiendo y que inspiran mi práctica.

Inés Güell

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