quiromasaje

Quiromasaje: el equilibrio a través del toque


por Kele Santana

Para empezar a comprender que es el quiromasaje nos hace falta retroceder en la Historia para encontrar sus orígenes y aplicaciones.

La palabra “quiromasaje” proviene del griego ( “quiro” (mano); “massein” (amasar, remover) y se hace referencia a ella por primera vez en el siglo pasado. Esto no quiere decir que la práctica del masaje no haya sido utilizada o conocida por otras civilizaciones anteriormente. El emperador chino Huang Ti, en su obra “Nei Ching” (según los historiados el libro puede haber sido publicado entre 2500 y 1000 años antes de Cristo), ya habla de “curar con las manos, aplicando fricciones y amasamientos al compás de la respiración, sobre la piel y la carne”. También se pueden encontrar textos referentes a esta técnica manual en India (siglo III antes de Cristo), Egipto, Grecia e Italia.

Aunque el masaje es casi tan antiguo como el propio ser humano, y proviene de un instinto tan natural, primordial y necesario como el de ” tocar y ser tocado”, el quiromasaje como se conoce actualmente fue creado por el Dr. Vicente Lino Ferrándiz (Barcelona, 1893-1981) quien diseño, compiló, desarrolló y enseñó durante el siglo XX las técnicas naturistas y manipulativas que posteriormente dieron origen al quiromasaje como arte y ciencia en pro del bienestar y la salud de las personas, diferenciándolo así del masaje realizado por aparatos.

Dentro del quiromasaje encontramos diferentes técnicas, con el fin exclusivo de devolver al cuerpo su equilibrio inicial. Es el caso del quiromasaje deportivo, linfático, circulatorio, anticelulítico, neurosedante, recuperatorio y estético.

Es cierto que aprendí un protocolo a seguir, decenas de manipulaciones y variantes, anatomía, fisiología, desbloqueos y un sin fin de pautas, todo ello muy necesario para ser un buen terapeuta. Pero sobretodo lo que tengo muy presente es la cualidad de la sensibilidad, del tacto, el arte de saber curar, la intuición y una gran dosis de respecto, afecto y humanidad hacia los demás. En una sesión de quiromasaje lo que busco, con mis manos y mis sentidos, es saber sentir sus reacciones y evoluciones. Los pacientes también son personas con sentimientos, angustias y dolencias. Sobretodo, al realizar un masaje, tengo muy presente mis deseos más profundos de sanar al paciente y liberarle de sus dolencias que acaban por mermar su salud.

Así, pues, cuando toco a un paciente para aplicarle un tratamiento, él no sólo recibe mis fricciones, amasamientos y remociones. Recibe además sensaciones, estímulos, sonidos, olores, calor y parte de mi magnetismo y energía vital. Por tanto, en el solemne momento de aplicar mis manos y conocimientos sobre mis pacientes, mi cuerpo debe estar sano, mi mente clara y tranquila y mi energía equilibrada y abierta al paciente. Solamente así ésta energía sanadora se transmitirá de forma curativa, liberándole y aliviándole de sus dolencias.

A los que nunca se han sometido a un quiromasaje, les recomiendo que lo prueben y, de poder ser, con diferentes terapeutas, para ir descubriendo su propio cuerpo, sus sensaciones y para que vayan acostumbrándose a vivir con una energía más equilibrada. Déjense tocar, déjense curar, permítanse sentir el toque consciente y sanador porque el quiromasaje es, por encima de todo, un gran acto de amor.

Kele Santana, Quiromasajista Diplomada

Contacto: Mail:  kelesantana@gmail.com Móvil: 627689319 ( mensajes y whatsapp)

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