respiraciones

Respiraciones tántricas: el despertar


La posibilidad que el tantrismo brinda al hombre y a la mujer es la de despertar, sentir, experimentar y gozar de la esencia divina que portan dentro de si.

No hace falta llegar al punto en que la eyaculación es inminente para realizar éstas respiraciones, pero sí es importante que antes de llevarlas a cabo con nuestra pareja, lo hayamos ejercitado antes en nuestra práctica espiritual diaria (sadhana). De esta manera sabremos cual es más adecuada a cada circunstancia y usaremos una o otra. Sabemos que la respiración y el semen vibran al unísono y la respiración y las emociones están íntimamente relacionadas:

Respiración de la locomotora: Inhala y exhala rápidamente por la boca durante dos o tres minutos; como si fueses un animal jadeante. Esto permite que la energía salga de la zona genital, y que, con su sonido, lleve a la excitación de la pareja. Se puede hacer de tanto en tanto dependiendo de las sensaciones que tengamos en cada circunstancia.

Respiración de fuelle: Inhala y exhala rápidamente por la nariz, como un fuelle que aviva el fuego, la nariz enviará más aire y prana para que el fuego de kundalini se acreciente. Hazlo ocasionalmente durante dos o tres minutos.

Si estamos en la situación de que se acerca el momento de la eyaculación se expira todo el aire y se  hace una retención de la respiración por unos 20 segundos, esto es ideal para las personas con eyaculación precoz, y una posterior inhalación lenta de manera que toda la energía tiende a ir hacia dentro y hacia arriba, permite en algunos casos cortar la secuencia de posibles espasmos eyaculatorios y que el hombre pueda proseguir con la relación sexual sin quedar cortado.

Sin embargo la esencia de la sexualidad sagrada y especialmente la visión que trato de compartir con ustedes se refiere a algo bien distinto: la sexualidad vivida desde la pureza de la energía sexual. Parece algo un poco entreverado, pero se trata del movimiento de la energía sexual desde el sexo en sí mismo, sin interferencia de la mente, sin controles, sin represiones, viviendo lo primitivo que el sexo es, energía pura.

Es importante tener presente que lo más importante es fluir con el cuerpo y dejar que el acto de hacer el amor sea movimiento puro, más allá de las interferencias de nuestro intelecto y de nuestra necesidad intrínseca de control…

Referencias: El arte del Tantra, la energía divina del sexo y el amor. Oceano Ambar. 2002. G. Ferrara.

 

 

Déjanos un comentario!