Svadhisthana y masajes

Svadhisthana y masajes


Svadhisthana: su calidad de fluidez y de movimiento hace de este centro energético especial en los masajes.

El nombre en sánscrito del segundo chakra Svadhisthana significa “aquel que suscita el deseo” y con él las emociones y la sexualidad. También es el chakra de la diferencia y de la realidad del otro.

La dualidad como una fuerza motivadora del movimiento y del cambio es esencial para la participación de Svadhisthana en el sistema de chakras y es el opuesto a la quietud, característica del primer chakra. Cuando el primer chakra retiene y crea estructura, el segundo chakra tiene por meta soltar y crear un flujo de movimiento.

En ese movimiento fluimos a través del elemento agua para descubrir las diferencias, sus placeres y su evolución. El agua está viculada con las funciones orgánicas relacionadas a los líquidos: la circulación sanguínea, la excrescencia urinaria, el semen, la menstruación, la sexualidad y la reproducción.

En Svadhisthana nos encontramos con la posibilidad de esta fluidez y falta de forma permanente, el movimiento y la entrega. En los masajes la activación de éste chakra sagrado, estimula la creatividad, la sensualidad y las relaciones. Al ser activado y desbloqueado se manifiesta deseo y placer.

Si quieres activarlo, también puedes utilizar la meditación de manera regular, o el baile porque la música te despierta la alegría y hace aflorar tus emociones. En el yoga la postura del gato consiste en estar de pie o a cuatro patas tomando aire profundamente mientras te encorvas. Una vez hecho esto, exhalas levantando el torso y la cabeza hasta estirarte completamente.

En los masajes, utilizamos también la aromaterapia para estimular desde el comienzo este centro energético. Un masaje en el sacro con aceite escencial ylang-ylang tiene un gran efecto relajante, al mismo tiempo que te abre a sensaciones sensoriales más sutiles. Te transmite el masaje sentimientos de seguridad y emociones que te arrastran y se disuelven en la experiencia del masaje tántrico.

Inés Güell

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