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Tantra en Barcelona


En este comienzo del siglo XXI asistimos a un reencuentro sincero y honesto con nuestra subjetividad, con las creencias y deseos, intentando encontrar un camino de autoafirmación individual y desarrollo espiritual que permita un reconocimiento del otro y del mundo que nos rodea cercano, cálido, respetuoso y más amoroso. Constatamos ese interés cada vez mayor por el crecimiento espiritual y personal. En diferentes ámbitos observamos esa búsqueda de nuevos caminos como aquel que que integra la práctica del yoga y el tantra y también el de la meditación y los masajes tántricos.

El Tantra propone de manera sencilla un camino pragmático y accesible tanto a las mujeres como a los  hombres con inquietudes espirituales y emocionales. Su teoría y práctica es una vía muy válida para el desarrollo personal y el crecimiento espiritual, pues está orientada por una visión positiva y afirmativa de la vida y del ser humano. Esta visión permite experimentar con amplia libertad de pensamientos, de formas de sentir y de actuar en este mundo cada vez más complejo. Intenta guiar a las personas para que se autoliberen de cualquier represión impuesta por la cultura a al que pertenecen.

Apuesta por la armonía del hombre con la naturaleza y consigo mismo y para ello es fundamental estar en armonía y equilibrio con sigo (con sus emociones y deseos) para luego poder volcarlo productivamente al entorno. Para ello contempla la práctica de múltiples técnicas: yoga, las respiraciones conscientes, los masajes, meditación, una actitud y un enfoque afirmativo de la vida y la sexualidad sagrada y funda todo su potencial en el aprendizaje y en la experiencia personal.

En resumen, el Tantra diseña una re-conexión con la pulsión de vida, conectada y ligada íntimamente como positividad y no como negatividad, en continuidad y armonía con la naturaleza y el universo que nos rodea y por ende al amor como atributo de todas las cosas bellas. Su peculiaridad es actuar sentir y pensar desde el alma, en continuidad con lo que reconocemos como divino, es decir, desde nuestra ética.

El Tantra contempla el cuerpo como un templo y por ello considera que debemos encontrar la armonía y el equilibrio mediante la alimentación sana, los ejercicios, la meditación o aquellos ejercicios que te motiven, pues la vida tiene su lado lúdico, divertido y delicioso así como placentero.

En referencia a la relación del Tantra con la sexualidad, se puede afirmar que se ha visto popularizada principalmente a través de la difusión del arte erótico oriental de la India antigua (Kamasutra, antiguo texto hindú que trata sobre el comportamiento sexual humano), el tantra entiende la sexualidad como un acto sagrado y como vía de acceso a la iluminación al igual que la meditación u otras prácticas.

Esta erótica hindú ( Kamasutra ) concentró la atención y el interés  de las personas, debido entre otras razones a que la cultura occidental se ha visto fuertemente influenciada por la religión judeo-cristiana la cual fue imponiendo tabúes sexuales y con ello la represión de la expresión de la sexualidad, ha sido dogmática, arbitraria, y culposa.

El tantra puede enseñarnos un camino posible para la realización del hombre en todos los aspectos de su  desarrollo y lo particular es que no descarta la sexualidad como otro sistema posible, sino que la integra como un medio para acceder a la plenitud personal.

Inés Güell

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