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Tantra en occidente: Tensión rito – conocimiento


“El lector occidental generalmente se muestra ávido de lecturas sobre los temas en general, pero se mantiene a una distancia prudente de los textos originales.

En el caso del tantrismo, los textos originales son ásperos, pesados y en ningún momento atractivos. Formados la mayor parte de ellos por descripciones interminables de rituales, esquemáticas exposiciones doctrinales y por normas puntillosas para la construcción de templos y de imágenes.

Sin embargo, aquí y allí se abren fragmentos enigmáticos, como por ejemplo, “Situa tu mente en ésta pira que está en el cuerpo, ardiente como el fuego del templo: en ella todas las cosas van a su destrucción, se quema el conjunto de los principios”, en uno de los textos del Shivaismo no dual, los Shivasutra por ejemplo dicen: “ recogiendo la mente en el corazón se obtiene la visión de lo visible y del sueño”…lo que caracteriza la profunda originalidad shivaita es una extraordinaria cadena de exégetas (personas que interpretan un texto) que, de los siglos IX al XIII, construyeron en torno a las escrituras shivaitas, y basándose en ellas, una de las más penetrantes y elaboradas visiones del mundo, en el cual la experiencia espiritual, especulación filosófica y lingüística, pensamiento místico y devoción, epistemología y estética se entrelazan en un todo armonioso e inextricable.”

“Las miles de páginas en sánscrito complejo y elegante en la que esta tradición se ha expresado desafían pérfidamente las competencias lingüísticas y culturales de los expertos en tantrismo a jornada completa, acostumbrados como están a tratar textos lingüísticamente elementales como son la mayor parte de los tantras hindúes ( y todavía más los tantras budistas).

Con las obras de Utpaladeva y de Abhinavagupta, nos encontramos no solo con el vértice de la experiencia espiritual india, sino en el vértice de la cultura india clásica en el sentido más amplio de la expresión.

“El rito en el universo tántrico conforma listas interminables. Los ágama (otro nombre de los Tantra) presentan, por lo menos en principio, una división en cuatro partes, tal como aparece referido en http://es.wikipedia.org/wiki/Tantra: (pada) dedicadas respectivamente al rito ( kriya), al conocimiento ( vidya, jñana), al yoga ( y a la conducta (carya).”

“Según la Mrigendravritti de Narayanakantha (Siglo X), la primera parte es el conocimiento por ser el presupuesto indispensable de la acción ritual, que es la segunda; la iniciación (diksha), el rito por excelencia, propicia el acceso a la liberación, que se realiza a través del yoga ( la tercera pata), un yoga que no puede tener éxito si la conducta no se conforma a lo que esta prohibido ( la cuarta pata).”

 “Las secciones dedicadas al rito y al comportamiento (en particular al rito) son siempre larguísimas, mientras que las dedicadas al conocimiento o al yoga son breves o brevísimas. En las escuelas tántricas de Cachemira no tarda en configurarse un antagonismo entre rito y conocimiento como medios de liberación.

Las escuelas inspiradas en el no dualismo supremo- aquellas de las que forman parte los arriba citados Utpaladeva y Abhinavagupta- tienden a considerar la proliferación ritual propia de las escuelas tántricas dualistas, especialmente Shaivasiddhanta, como un signo de inferioridad respecto al puro ímpetu transformador del conocimiento esotérico, tan fulgurante y elitista como gradual y “prosaica” resulta la servil observancia ritual”.

“Como prueba de lo poco que se presta el mundo tántrico a las generalizaciones apresuradas, y de la atención sin limites a su complicadas dinámicas que exige a quien a él se enfrenta, podemos distinguir muestras de la tensión rito – conocimiento incluso en el interior de las tradiciones individuales”.

“A diferencia de lo que se tiende a creer el yoga no es el centro de las prácticas del adepto tántrico, al menos si queremos referirnos a su dimensión más elegante y extrema, es decir, una vez más a la representada por las escuelas shivaitas no duales de Cachemira, que no sin razón todavía siguen fascinando al buscador espiritual occidental.”

Escuchemos a Abhinavagupta:

“En realidad no hay ninguna parte del yoga que pueda servir verdaderamente de medio para alcanzar la condición annuttara “la que no tienen nada que trascienda”. El medio (upaya) es un no medio ( an -upaya) desde el momento que no prevé ni prácticas rituales ni supresión de las funciones mentales.

Es un bajel pensado para un viento ligero, sin expiración ni inspiración, que así transporta al si mismo más allá del océano de la dualidad, aunque la mente mientras tanto permanezca inmersa en el fluido del mundo objetivo. […] Los impulsos de los sentidos solo pueden desasirse gracias a un tipo especialísimo de desapego, un despego practicado en una elegante flexibilidad. Pero si uno, al contrario, pretende sujuzgarlos, los sentidos acaban resultando ingobernables. [Malinivijayavarttika, II, 106-112].

Referencia Bibliográfica:

  • El Tantra, La tradición Indú, André Padoux: director honorario de investigación CNRS, es uno de los indianistas europeos más reconocidos del mundo. Es autor de la aclamada obra Vac.

  • http://es.wikipedia.org/wiki/Tantra

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