En los años ochenta, el ámbito designado por los científicos sociales como “neo-tantra”, dio origen a nuevos tipos de masajes que iniciaron su propia “cultura y ciencia del tacto”: Los masajes tántricos.

Las prácticas rituales de adoración corporal y las técnicas de masaje utilizadas para influir en los procesos emocionales del cuerpo se combinaron para formar una secuencia coreografiada de contacto que duraba varias horas, un arte ritual del tacto: el masaje tantra.

El masaje tántrico es una maravillosa manera de acompañar a una persona en su experiencia corporal y sensual, un viaje sensorial que unifica la experiencia del cuerpo y la mente. Estimula el autodescubrimiento corporal y te acerca a experiencias físicas y sensuales, refinadas y sutiles. Evoca procesos energéticos y emocionales que aumentan y enriquecen el deseo sexual y el placer, y te ayuda a eliminar inhibiciones.

En las exploraciones corporales durante el masaje tántrico utilizaremos la respiración, el tacto consciente, el masaje erótico taoísta y la meditación orgásmica que te permite profundizar en las propias sensaciones corporales para vivir una sexualidad más conectada con el cuerpo.

El masaje tántrico te ofrece beneficios como llevarte a una nueva forma de lidiar con tu  sexualidad. Aprendes a acumular más energía en el cuerpo, intensificando así la experiencia de la sexualidad. Esto te proporciona nuevos niveles de placer y nuevas habilidades eróticas que sumas a tu calidad de vida,

“El masaje tántrico es un masaje sensual de todo el cuerpo, que involucra deliberada y naturalmente el área íntima como parte del cuerpo.”

Tiene una estructura significativa y sólida con los siguientes elementos:

  • Masaje sensual/ erótico y ritual de todo el cuerpo.
  • Toque conciente y masaje del área íntima.
  • Lingam-Massage (hombre). Yoni-Massage (mujer).
  • Incorpora durante la sesión respiración consciente y movimiento.
  • Exploración y estimulación de la próstata (masaje de punto sagrado o nirvana).
  • Exploración y estimulación del punto G femenino.
  • Exploración del placer propio y exploración del “punto de no retorno”.

¡Reserva ahora tu masaje!

NOTA: El masaje abre áreas muy sensibles de la experiencia en la que el/la cliente se respeta y protege en su vulnerabilidad emocional. Es una experiencia de aprendizaje y nunca debe ser entendida como acción interactiva en el nivel sexual o emocional.