Diferencias entre el masaje tántrico y el masaje erótico

Diferencias entre el masaje tántrico y el masaje erótico


Existe abundante “literatura” en la red con referencia a las diferencias conceptuales entre el masaje tántrico y el masaje erótico, algunos con un sesgo prejuicioso, otros con un sesgo místico y otros sencillamente confusos. Os daré mi punto de vista, que no tiene por qué ser la verdad, pero da cuenta de mi trabajo y desde qué lugar lo hago.

“Tantra” abarca una variedad de métodos y técnicas, meditaciones y enseñanzas, cuya esencia se ha transmitido en formas siempre cambiantes. Así nació el neo-tantrismo, un tantra para las personas de nuestro tiempo y de nuestra cultura.

El enfoque neo-tantra, deja de lado los rituales que resultan poco familiares en Occidente, sustituyéndolos por rituales practicables para todo el mundo y con los cuales se puede acceder a estados de conciencia expandidos: la respiración y la movilización energética canalizada hacia espacios sagrados de la conciencia, uno de estos rituales es el masaje tántrico.

Aunque la forma se ha adaptado a nuestro mundo occidental, la flor y el aroma del pensamiento original se han conservado. Lo mismo puede decirse de los masajes tántricos bien fundados, que son un aspecto esencial del neo-tantrismo.

Se entiende por masaje tántrico aquellos realizados con conocimiento tántrico y espíritu tantra.

¿Qué quiero decir con esta afirmación anterior? Que en el masaje tántrico el cuerpo, los sentimientos, la mente y el alma forman una unidad. El objetivo de los masajes tántricos es crear una conexión entre espiritualidad, sensualidad y sexualidad. La sexualidad y la espiritualidad están juntas y son las dos caras de una misma moneda.

La característica especial de los masajes tántricos, en contraste con otras formas “alternativas” de masaje, como pueden ser los masajes eróticos, es la participación consciente y concreta del área genital, el masaje yoni en la mujer y el masaje lingam en el hombre. De esta manera, el ser humano lo aceptamos en su totalidad, lo que hace posible muchas veces la curación sexual en el nivel físico.

Durante el masaje tántrico, las personas encuentran un oasis de calma, descanso y devoción sensual. Trabajo con el chakra sexual, cuya energía dirijo y canalizo al chakra del corazón, donde se transforma en amor, y en algunas personas, puede ocurrir un reconocimiento interno intuitivo de la fuerza de la unidad divina, la no -dualidad. Entonces nada es lo mismo que antes.

Para mí, que doy este masaje, no solo es lo que hago, sino especialmente la forma en que lo doy lo importante y central: es lo que se llama la intención, elemento clave junto a la respiración consciente y la canalización de la energía sexual, lo que hace la diferencia fundamental entre un masaje tántrico y un masaje erótico.

En el masaje erótico, la masajista se ofrece o presenta como objeto erótico, para proporcionar placer y bienestar, la intención es pre-dada, la respiración no entra en juego ni el trabajo de canalización de la energía, a diferencia con el masaje tántrico en el cual se establece un vínculo diferente, desde el amor y la presencia, sin condiciones ni expectativas.

Intención, respiración consciente y canalización de la energía sexual: claves del masaje tántrico.

Una preocupación central para mí en el masaje tántrico es despertar esa energía Kundalini o energía sexual a través de las técnicas para que pueda ascender en el camino de los chakras a lo largo de la columna vertebral.

La energía va despertando cada chakra en su ascenso, hasta el asiento de Shiva, en el séptimo chakra. De acuerdo con la filosofía tántrica, la kundalini o shakti-fuerza que –representa simbólicamente la creación y el cambio-, lleva la memoria de la unidad con Shiva -que representa simbólicamente la conciencia y la percepción– se impulsan, se enriquecen y se produce la fusión y la unificación: nuevo plano del entendimiento, surge en nosotros un estado alterado de conciencia. 

Este impulso se puede encontrar en la búsqueda de la espiritualidad y el deseo de ser feliz y estar completos.

Esto nos lleva a la unidad más elevada, el samadhi, un más allá de cualquier polaridad o dualidad. En este estado, se baila la danza infinita entre el macho y la hembra, entre Shiva y Shakti. Es la unión del espíritu con las manifestaciones en su forma divina.

Una de las más atractivas expresiones de la cultura india es que a través de estas imágenes, deidades y símbolos, logra fijar en forma icónica conocimientos milenarios, relatos épicos y mitos antiquísimos, algunos provenientes de la Cultura Védica, situada a mediados del II milenio a. C, que constituyen los primeros textos sagrados de India.

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