michel foucault

Homosexualización de la sexualidad


“En realidad, se trata más bien de la producción misma de la sexualidad, a la que no hay que concebir como una especie dada de naturaleza a la que el poder intentaría reducir… [sexualidad] es el nombre que se puede dar a un dispositivo histórico: no una realidad por debajo… sino una gran red superficial, donde la estimulación de los cuerpos, la intensificación de los placeres, la incitación al discurso, la formación de conocimientos, el refuerzo de los controles (…) se encadenan unos con otros.

Las cuatro figuras principales de este dispositivo, creadas en el siglo XIX, son la mujer histérica, el niño que se masturba, la pareja que planifica la familia y el adulto perverso. A esta constelación histórica -y sólo a esta- la señala Foucault como el dispositivo de la sexualidad, y lo coloca entonces, algo vagamente y con un préstamo de Levi-Strauss que no menciona, frente del “dispositivo de alianza” de las formaciones sociales anteriores.

Un desafío -acaso también de inspiración foucaultiana- parece preceder este diagnóstico: evitar a toda costa la moralización metafísica de la sexualidad. No es un riesgo baladí; toda proclama de “liberación” de la sexualidad la supone. Pero también la idea misma de un “sexo” que existe más allá de la sexualidad, o incluso la más nominalista -pero no menos metafísica- noción de “los placeres y los cuerpos” enfrentados a la “sexualidad”. Esta apuesta por un conocimiento que no ceda la realidad a cambio de utopías, es quizás una de las más notables persistencias de este artículo.

Ver texto completo en : http://www.topia.com.ar/articulos/homosexualizaci%C3%B3n-sexualidad-1

Homosexualidad y conductas homoeróticas

Las relaciones sexuales de hombres con hombres no están del todo normalizadas.Sirve de poco que exista en nuestro país una ley avanzada acerca del matrimonio gay; los niveles de homofobia, aunque decrecientes, persisten y sirven para que las personas-dada la diversidad característica de la sexualidad humana- que tienen una orientación hacia personas de su mismo sexo, pasen etapas de desasosiego por sentirse diferentes, cuando en realidad la diversidad es una de las brillantes características que más nos diferencian los seres humanos del resto de las especies.

A cualquiera que se le preguntara que es la homosexualidad diría, a modo de contestación rápida, que es la denominación que se otorga al hecho de que dos hombres mantengan conductas sexuales entre ellos. Pero en realidad es más compleja, se pueden tener conductas sexuales hombre con hombre  (conductas homoeróticas) sin que eso esté determinado por una orientación homosexual. Es el caso, por ejemplo de las relaciones sexuales en seminarios religiosos, cuarteles, internados…

Para hablar de orientación sexual homosexual , término por cierto muy reciente, de 1982, no bastaría con la práctica de conductas homoeróticas. Con anterioridad la orientación del deseo era definida por la conducta sexual , actualmente se define por la persona deseada, pero resulta insuficiente, pues, hay hombres que tienen conductas sexuales con otros hombres y que además, en momentos concretos, los desean; pero no se enamoran de ellos ni establecen vínculos afectivos, pudiendo mantener al mismo tiempo una intensa y rica relación de pareja con una mujer. Por tanto para definir la orientación sexual sería necesario:

  • Conductas homoeróticas
  • Fantasías con otros hombres
  • Vinculación emocional con hombres ( enamorarse por ejemplo)
  • Autodefinición. (Se pueden tener conductas y fantasías homoeróticas y no sentirse homosexual)

Los masajes tántricos podrían estar dentro de estas conductas homoeróticas, pero no implican una orientación sexual homosexual, como a veces se suele pensar.

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Referencia: Manual de Sexología y Terapia sexual. Cap.6: Orientación Sexual. Francisco Cabello.