PIEL Y SEXO

Piel y Sexo


El verdadero lenguaje del sexo es principalmente no verbal.

Nuestras palabras e imágenes son pobres imitaciones de las sensaciones profundas y complicadas que sentimos en nuestro interior.

Inseguros del tato como forma de compartir con otros, hemos permitido que nuestros miedos y malestares limiten las abundantes posibilidades de comunicación no verbal.

La expresión sexual tiene un poder que la mayoría de nosotros tan sólo hemos empezado a explorar. El dicho francés que define la relación sexual como la armonía de dos almas y el contacto de dos epidermis subraya con elegancia una verdad básica: la gran importancia de la piel en el encuentro sexual.

La verdad es que en ninguna otra relación humana se encuentra la piel tan involucrada como en la relación sexual. Se ha denominado al sexo la forma más elevada de tacto, en un sentido más profundo, el tacto es el verdadero lenguaje del sexo.

Es principalmente mediante la estimulacion de la piel como el hombre y la mujer llegan al orgasmo, en el caso del hombre en gran medida por los receptores sensoriales del pene y en la mujer por los receptores sensoriales del clítoris, vagina y áreas circunvaginales de la piel.

En ambos la zona púbica y suprapúbica, son muy sensibles y cuando son estimuladas producen cambios químico-conductores en las terminaciones nerviosas que, junto a las terminaciones nerviosas que abastecen directamente la piel , inducen un aumento de la excitación sexual.

La región perineal, que se extiende entre desde la base de los genitales externos hacia e incluyendo el ano, también posee vellos y nervios sensitivos altamente erógenos y posee en ambos sexos los folículos capilares táctiles sensitivos más inervados de todo el cuerpo.

También en ambos sexos los pezones son muy sensibles, al igual que los labios y su estimulación produce un incremento significativo de la secreción de la hormona pituitaria prolactina, encargada de mantener la secreción de la leche en la mujer e inhibe la ovualación.

Los labios y genitales externos están especialmente bien abastecidos de terminaciones nerviosas sensoriales. Y se puede en la mujer, obtener el orgasmo con solo frotar la zona del monte de venus sin estimular directamente el clítoris o vagina.

En ambos sexos, los estímulos sexuales más perentorios son los táctiles, la estimulacion manual u oral de las zonas erógenas intensifica en gran medida la experiencia sexual, con o sin coito.

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