pene

Tamaño y forma del pene


Desde tiempos inmemoriales, el hombre se ha preocupado por el tamaño y la forma de su pene, aunque se debe inculcar que no es el tamaño sino la sensibilidad y pericia masculina en el empleo de su órgano sexual lo que más le debe importar.

En general, la actitud de los antiguos chinos respecto de la forma o tamaño del pene concuerda con los resultados de las modernas investigaciones. En su mayor parte, los textos del Tao del amor y el sexo convienen en que el tamaño y la forma del pene tienen muy poco que ver con la satisfacción femenina y masculina.

Hoy día las revistas están llenas de anuncios y mensajes erróneos en que se difunde la posibilidad de conseguir un aumento en el tamaño del pene y que, determinados logros sexuales y del deseo pueden incrementarse simplemente con una pastilla azul….

La verdad estricta es que los hombres siguen aún concediendo mucha importancia al tamaño de sus penes.Todos lo manuales sexuales de cierta seriedad científica no hacen más que repetirlo, no es lo relevante para la satisfacción sexual femenina y masculina, pero nunca sera superfluo seguir insistiendo en ello.

Masters y Jhonson, en sus investigaciones, descubrieron que, al conseguir la erección un pene largo y duro aumenta proporcionalmente de tamaño mucho menos que un pene más flácido y corto. En otras palabras, un pene de 15 centímetros de longitud en estado de reposo sólo aumentará hasta 17,5 centímetros en su máxima erección.

Lo cual significa que carece de importancia si el tamaño del pene en la ducha sera el adecuado dentro de la vagina…

Este es un concepto que difícilmente admiten los hombres. Siglos de condicionamientos de las comparaciones llevadas a cabo tras las puertas cerradas de los colegios deberán superarse antes que una lógica tan simple sea, no solo universalmente aceptada, sino también, sentida por los hombres .


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2 Comentarios en “Tamaño y forma del pene

  • Mikel

    Es cierto que sobrevaloramos, por “ego” o por lo que sea, el tamaño del pene erecto; por cierto, como bien dices, sin relación proporcional con su tamaño en flacidez. Solemos dar por sentado que cuanto más grande mejor y eso nos puede llevar a frustración vergüenza y, sobre todo, inseguridad, por nuestro propio tamaño, lo que se traduce en la propia pérdida de confianza y autoestima sexual. Puede que un pene más grande, sobre todo en diámetro, friccione y acaricie mejor toda la vagina, pero teniendo en cuenta la adaptabilidad y flexibilidad de esta lo más importante es, seguro, la sensibilidad del pene en su modo de hacer y estar presente, que sepa mostrar e irradie su fuerza vital y su potencia de forma receptiva, acogedora y asertiva. pero sí considero que debería haber un mínimo en cuestión de tamaño, el que asegure que la cabeza del pene, el glande desnudo suave, sedoso y sensible con todo su magnetismo sexual, sea capaz de llegar al fondo vaginal tras estimular todo el canal desde la entrada, y acariciar la sensible pared del útero, acariciarlo con devoción digo, sin presionarlo ni golpearlo, adorando el templo que lo acoge. Lo que importa es el cómo, por tanto.